Obsession is usually a bad
thing. But Chipotle’s obsession
with ingredients raised respon-
sibly—like
serving steak raised
without subtherapeutic antibiotics
or added hormones—seems to be a healthy one.
It’s an obsession you can share, and feel good about.
Una obsesión es casi siempre
algo no muy bueno. Pero la obsesión
que tiene Chipotle por los ingre-
dientes
de animales criados
responsablemente—como el
bistec que servimos viene de animales criados sin antibióticos
subterapéuticos ni hormonas añadidas—se siente como una obsesión
sana. Es una obsesión que puedes compartir
y sentirte bien haciéndolo.